En el año 2000, se llevo al cabo la restauración de la Cruz Atrial del Templo de Santo Tomas Ajusco en el Distrito Federal de México.
Esta cruz poco investigada por los especialistas, data al parecer de aproximadamente el Siglo XIX, (La pieza tiene una inscripción que indica la fecha de colocación, “1898”).

Esta obra fue labrada directamente en piedra de cantera o basalto con alto relieves en forma fitomorfas o flamígeras. Y existe la posibilidad de que en alguna época hubiera estado pintada pues pudieron observarse restos de una base de preparación blanca de cal.
ESTADO DE CONSERVACION.
Por el paso del tiempo, se observa una serie de deterioros sobre la estructura de la Cruz. Estos deterioros principalmente afectan la apariencia de la piedra, pero también causan severos daños en el material rocoso, desintegrándolo y destruyéndolo.
Se observa una fuerte presencia de microorganismos, por ejemplo, hongos, liquenes, musgos y algas en la superficie de la piedra, este ataque biológico puede haber ocasionado desde una suave pulverulencia de la roca hasta desprendimientos y fracturas en la estructura de las tallas, un inmediato tratamiento de control y eliminación es necesario, para detener el daño y prevenir alteraciones mas graves.
Debido a la extrema humedad de la zona geográfica, la roca muestra una gruesa concentración de sales en superficie que muy posiblemente hayan ya causado un desgaste en los relieves, por lo que su eliminación es importante para prevenir mayores perdidas.
Una gruesa capa de partículas finas y gruesas se encuentra depositada en la superficie del material rocoso, estas debidas en gran medida al polvo y tierra de la región pero también a la alta concentración de humos y contaminantes provenientes de la Ciudad. Estas partículas además de ocasionar el oscurecimiento y manchado de la piedra, también provocan la formación de ácidos capaces de corroer y oxidar la estructura de la Cruz.
Muchos de estos daños se deben a descuido, abandono, vandalismo, pero también en gran medida a factores del clima como son el sol, la humedad, y las variables temperaturas de la zona.
INTERVENCION REALIZADA
Elaboración de estudio clínico.
Se realizo un análisis total de la obra, así como de toda su problemática antes de intervenirla, además de registrar su estado de conservación a detalle.
Limpieza general.
Una primera limpieza superficial por método mecánico, elimino polvo, hollín y partículas sobre la superficie de la roca. La Cruz fue lavada con un jabón neutro libre de ácidos y agua, para eliminar la presencia de microorganismos, así como de retirar manchas o áreas afectadas por esta misma causa.
La fuerte presencia de sales fue también controlada y eliminada por diversas técnicas especiales, como las papetas y el empleo de ácidos, que permitan retirar las costras salinas sin dañar la roca.
Unión de fragmentos grandes y pequeños
Los pequeños fragmentos desprendidos o las escamaciones, fueron tratadas, para reponerlos en su lugar y asegurar que permanezcan fijas, con el uso de adhesivos resistentes al medio ambiente.
Reposición de faltantes.
Los pequeños faltantes, no vitales para la estabilidad de la pieza, se reprodujeron, moldearon y vaciaron con una resina sintética con acabado texturizado igual al de la piedra.
Resane de grietas y fracturas.
Las pocas grietas y uniones, así como pequeños faltantes o desportillados, se resanaron con una pasta de cal y arena de coloración igual a la de la piedra
Los trabajos tuvieron una duración de 2 semanas, con la participación de un equipo de trabajo integrado por:
Coordinacion.
Lic. David A Andrade López
Rest. Leticia Aspron Bocanegra

Estudiantes.
Luisa Fernanda Matute Brito, Liliann Velásquez García, Lourdes Alvarez de la Cadena Victoria, Verónica Roque Jiménez, Cristina Margain Alvarez, Emma J. Hernández Tena, Evangelina Jasso Vallejo, María Rosa García Sauri
Arcelia Martínez Ramos, Héctor Cid Nieto


